Aquí estoy sufriendo
lentamente por algo que creí que nunca sucedería. sufriendo por ti y por todo
lo que vivimos que solo quedara presente en mi memoria, todo lo que hice fue
solo para protegerte porque lo que más quiero es que estés a salvo y sé que
conmigo presente en tu vida no habrías de estarlo....Mi querida Nami.
1
ENCUENTRO
DESTINADO
Era un día soleado, fui
al colegio, volví a casa... típico en mi vida diaria
-Hija como estuvo la
escuela? dijo mi madre algo angustiada
-mm.. bien supongo
Vi una cara de
preocupación en mi madre la cual ya había visto hace días antes cuando llegue a
casa cubierta de lagrimas sin pronunciar una palabra.
Subí a mi habitación y
me acosté en mi cama a pensar que mi vida ya no era la misma, si se le puede
decir a esto vida. escuche a mi madre gritar
-Naamii! ya está servida
la cena.
Me levante de mi cama y
baje a cenar junto a mi madre y su nuevo...Novio
-Hola Nami como has
estado? tu madre me ah dicho mucho sobre ti. Dijo el individuo.
-Bien
No me sentía muy cómoda
al estar casi cada semana cenando con hombres distintos, cuando lo cierto era
que extrañaba a mi padre.
termine de cenar y me
dirigí de nuevo a mi habitación a inundar mi cabeza de recuerdos... no siempre
mi vida había sido de esta forma.. antes yo amaba vivir.. antes yo era feliz.
pero eso era cuando en mi vida estaba la única persona capaz de comprenderme mi
mejor amigo... Matt, el cual ya no estaba en este mundo. desafortunadamente
Matt falleció el 14 de agosto hace mas de 4 meses. siempre recuerdo el día de
su muerte todos estábamos afectados por la noticia, pero aunque no lo
demostraba yo era la más afectada.. porque él era el que le brindaba compañía a
mi inmensa soledad recuerdo el montón de periódicos.
Estudiante de la
preparatoria Schederman Matt Crundell fue atropellado a las afueras de la
institución.
-Porque tuvo que ser el!
porque no otro? porque??
Matt era mi único amigo,
mi única compañía en la escuela, fuera de él y en todos lados. gracias a ello
todos se compadecían de mi me decían que todo saldría bien que esto solo era
una etapa y que me entendían. pero es mentira! nadie me entiende, nadie sabe
por lo que estoy pasando solo me tenían lastima... He estado estos últimos 4
meses completamente sola inundada en mi mente y creando otra realidad en la que
no debo pasar por este dolor.
Me dormí en mis
pensamientos.
BIP BIP BIP
-Ashh un nuevo día
-Nami se hace tarde baja
a desayunar
y así son todas mis
mañanas.
llegue a la escuela, me
dirija a mi casillero observando a todos los demás estudiantes, algunos
trasnochados por trabajos, otros enamorados, otros riendo con sus amigos y yo..
bueno yo.. espero a un milagro para que eso cambie.
tocaron la campana
iniciando clases y me dirigi a mi asiento, escuchando los comentarios de
algunas chicas que susurraban cerca a mi
-oh, Miraloo se corto el
cabello no?
-Eso creo pero a mi
parecer así se ve más guapo
-Para mí se ve guapo
siempre, con lo que sea que traiga puesto
-totalmente de acuerdo
-Sisi
Eche una mirada a ver de
quien hablaban y era a Dylan Clarson el chico más popular del colegio, no solo
por ser simpatico si no por sus facultades en deporte, académicamente y con las
chicas, daba mucho de qué hablar.
De pronto escuche a las
chicas decir.
-Ohh mírala! quiere
robarnos a nuestro bello Dylan
-oh noo! contra ella no
tenemos oportunidad.
Y ahora hablaban de
julia Richardson una popular estudiante muy adinerada. ella se había acercado a
hablar con Dylan el cual le prestaba mucha atención y eso era lo que mantenía
celosas a las demás chicas.
Entro el maestro y
empezó la clase, con burlas como de costumbre.
Al finalizar las clases
escuche a las mismas chicas decir.
-Vamos por un helado?
-Genial, suena
estupendo.
-Hace tiempo tengo ganas
de un helado.
Al parecer samanta me
vio observándolas y me pregunto
-oh Nami, nos acompañas?
lo dijo de forma muy amistosa con las otras observando.
Como siempre diría que
no, pero pensé detenidamente en mi madre; últimamente la eh visto muy
preocupada por mi vida social así que decidí aceptar ya eh estado en casa mucho
tiempo, llame a mi madre.
-Aló madre?
-Oh hola Nami, a que se
debe tan sorpresiva llamada?
-Ehh madre es que me
tardare en llegar a casa, unas compañeras me han invitado a comer helado así
que apenas termine iré directo a casa.
-Jajaja estas bromeando
Nami Mc'Clain? ya tienes 16 años! eres toda una adulta, te espero despierta?
-Jaja madre no bromees,
no tardare mucho.
-tomate tu tiempo.
-no tomara mucho tiempo.
-Está bien hija, nos
vemos en casa.
Nos dirigimos a una
heladería nueva muy pintoresca, pedí mi sabor de helado favorito.. El que solía
comer con Matt era el especial Shaden...una mezcla de chocolate con vainilla y
trozos de galleta.
-Oh Nami, buena
elección!
-Gracias, hace tiempo no
comía uno de estos.
-Te veo mucho mejor
Nami, anteriormente ni nos hablabas
-De verdad lo siento, es
que no quería hablar con nadie
-Oh tranquila, te
comprendemos. Así eras tú con la muerte de Nick no? Silvia?
-Por supuesto, pero eso
con el tiempo se supera y ya se vuelve a ser feliz.
Espero que sea así y
pronto, es lo que más anhelo.
Conversamos un rato,
riéndonos y bromeando podría decir que me sentí viva de nuevo y eso se sintió
bien.. muy bien.
Saque mi celular y eran
cerca de las 8:00 pm así que me apresure a despedirme y irme a casa; cuando iba
pasando por una avenida llena de casas abandonadas observe como una camioneta
negra se dirigía a mí de forma muy cautelosa. me apresure a adelantar mi paso
cuando observe que la camioneta se estaciono justo a mi izquierda, de pronto
salieron unos hombres de ojos rojos tratando de tomarme y meterme al auto, trataba
de soltarme con todas mis fuerzas pero era imposible, tenían una fuerza
sorprendente.. de pronto apareció un chico de negro de la nada. y.. ME SALVO!
no sé como lo hizo pero a un minuto me tenían sometida y al otro estaba
totalmente liberada observe solo al chico… no tenia ojos rojos como los otros,
los tenia de un color que no podía adivinar la oscuridad de la noche no me
dejaba observar las cosas con claridad, el resto.. no estaban! no había nada,
solo estábamos el y yo. Que había pasado con los de aquellos ojos rojo carmesí
que alumbraban despampanantes en aquella abrumadora oscuridad? No había cuerpos
muertos! no había absolutamente nada, solo aquella camioneta negra.
Colores
Valentina Hernandez
Loren Sanchez
Alejandro Garzón
David Diaz